viernes, 23 de julio de 2010

miércoles, 23 de junio de 2010

Calentamiento Global

Y este tema me jode de risa todos los días. Que el sellito verde que la bolsa biodegradable que los alimentos orgánicos y la callampa. Pura basura. Ahora todo el mundo está con estos términos de moda, "calentamiento global", "efecto invernadero", "ahorro energético", y el 90% de los que hacen cosas para contaminar menos es o porque son pobres o porque está de moda. El otro 10% porque se cree la basura de que van a poder hacer algo por el mundo. Si el gas de una vaca contamina más que tu maldito auto catalítico, imbécil. Tus duchas más cortas no van a salvar a los tigres. No porque dejes de comer carne van a dejar de matar a los cerdos. No porque ocupes un panelsito van a dejar de matar árabes por el petróleo. Aunque prefiero las cosas en el medio oriente, a los muy libres se les rompen sus fabriquitas y llega la basura hasta Europa. Y ahí no faltan los barbones con sus bolsitos artesanales que salen a protestar en contra de los yankees, como si Obama les hiciera caso. Y lo peor, es que también creen que van a cambiar el mundo. ¿Pero les digo algo? Ni los malditos tipos que se reparten el planeta entre ellos, pueden hacer algo. No me declaro ateo, porque el humano es muy poca cosa y demasiado estúpido para serlo todo, hay algo más allá, lo que algunos llaman Dios. Y me declaro agnóstico porque como el humano jamás cruzará esa barrera, no queda más que rendirnos y preocuparnos de esa barrera hacia atrás, o sea, nosotros. Y sinceramente, la naturaleza, Dios, Alá o como quieran llamarlo, está muy por arriba del hombre como para que sea capaz de destruirlo. En realidad, es ella la que está acabando con nosotros, y nos tienen comprando bolsitas que se degradan en 100 años en vez de 1000 para que creamos que hacemos algo. En pocas palabras, de lo que suceda en la Tierra nunca seremos culpables, sólo espectadores, o víctimas.

sábado, 19 de junio de 2010

Feliz día

Supongo que este es uno de los momentos donde no sé si las palabras sobran o faltan. ¿Qué puedo decir?, compartimos menos de un año, y me enseñaste más sobre la vida que lo que podría aprender en 50. Sé que al principio me comporté como un imbécil, y aunque tú mismo me has dicho que posiblemente habrías actuado de igual forma, me sigo arrepintiendo todos los días de no haber sacado más provecho a los escasos momentos en los que pude estar a tu lado.
Admito que a veces me gustaría que no te hubieras aparecido nunca, todo lo que me ahorraría ahora...pero de todas formas, también sé que no es nada comparado con lo que gané. Aclaré todas las dudas que tenía sobre ti, y sobre mi mamá igual. Y aunque en un momento me parecías un imbécil, logré entenderte viejo...y no podía ser tan difícil, si soy tu hijo, aunque no me gustaba mucho que lo dijeran, soy igual a ti maldito infeliz.
Me gustaría decirte que cada día más me doy cuenta de la razón que tenías en todo. Y que por tu culpa ahora confío menos en mi, me hace falta tu opinión en todo...
¿Y cómo no? Si me ayudaste en todas las cosas que no tenía claro...desde a lo que quería dedicarme, hasta en darme cuenta de que estaba enamorado, y tantas otras cosas que tengo que agradecerte, viejo...
Sé que a pesar de la distancia de épocas, y momento claves en los que estuvimos separados, siento que vivimos juntos las mismas cosas, cosas importantes, que me hizo sentirte más cercano que nadie...dejar joven la casa y todo lo que eso significa, el amor que siento por Alba que sólo lo comparo con el tuyo por mi mamá, nuestros ideales y nuestras metas, y también sé que no te gustaría lo que estoy haciendo, pero perdóname, papá, no me siento capaz de hacer otra cosa...no soy capaz...estoy cometiendo los mismos errores que tu cometiste una vez, y aún sabiéndolo, no puedo hacer nada para arreglar las cosas. Supongo que tenías razón, a veces ni uno mismo puede solo.
Fueron dos las veces que me pediste perdón. Y yo como buen imbécil que soy no hice más que desviar la mirada...y aquí estoy, como un perro arrepentido, te me fuiste sin poder decirte que sí, papá, sí te perdoné, hace mucho tiempo. Supongo que tampoco te hice sentir lo mucho que te quiero...ni tampoco que quiero pedirte que tú me perdones a mi...por esa pequeña barrera que, aunque quería, nunca dejé que pasaras, por culpa del maldito orgullo...que ahora veo que para lo único que me sirvió fue para alejar a las personas que quiero...
Nunca creímos en la vida después de la muerte, pero si coincidimos en que algo debe quedar...así que donde quiera que estés ahora, te quiero viejo, y perdóname...

jueves, 17 de junio de 2010

¿De qué servimos?

Una de las preguntas más recurrentes dentro de la filosofía, aparte de como aparecimos y donde nos dirigimos, es cuál es nuestra misión en la Tierra. ¿Para qué? Si ya lo decidieron por nosotros. Tienen a las personas 12 años estudiando adaptándolos a un sistema para en los últimos dos darles la oportunidad de elegir que te gusta más, leer, sumar o crear, y si eres artista, eliges ésta última y no eres europeo, te jodiste. Y que bien se sienten todos haciendo "la primera elección importante de nuestras vidas", que los científicos, que los humanistas, que les quedan dos años y ahora uno y váyanse, que viene otra camada de niños por domesticar. Pero bueno, somos libres, se supone que ahora, como seres humanos libres, podemos hacer lo que queramos, ¿no?, pues, no. Desde aquel primer día en que tus padres te llevaron de la mano al salón de clases y te sacaron fotos, ya te han encomendado una misión que deberás cumplir el resto de tu vida. Servir. Pero bueno, volvamos a donde estábamos, nos acaban de entregar un cartoncito que dice que estuviste 12 años en el colegio y cumpliste con la primera orden del sistema. El problema es que si no lo cumples, también te jodes, fuera del sistema, no hay nada. Y aquí empiezan las decisiones, si eras experto en organizar carretes, eres "organizador de eventos", si le caías bien a bastante gente, eres "relacionador público" o "sociólogo", si te gustaba jugar en el PC, "programador" , siempre hay una carrera para lo que te gustaba hacer de pendejo, por muy estúpido o inútil que sea. Así todos van a estar trabajando en lo que les gusta hasta que se mueran, enriqueciendo a los que ya son ricos, con la esperanza de llegar a ser parte de ellos, y a 5 años de su jubilación se alegran pensando que sus hijos llegarán más lejos. Y así viven todos felices y contentos dentro del sistema. Así que la próxima vez que se pregunten a que vinieron al mundo, ya saben, da igual, en todas las profesiones ayudas al otro y el otro te ayuda a ti, en un intercambio de profesiones donde sobrevivimos con lo que nos dejan los dueños del mundo. En pocas palabras, somos sus esclavos, encubierto porque no estamos atados directamente a ellos, si no que a través del dinero. Somos igual de esclavos que los egipcios hace miles de años, pero ahora la esclavitud no es personal. ¿Sigamos viviendo engañados?

viernes, 11 de junio de 2010

...

Puede ser que si, tiene razón, una mujer completa no necesita una media naranja, pero bueno, yo soy hombre e incompleto. No le reclamo, es lo que le pedí, mas, si lo cumple, ¿Por qué aún me hace sentir que me necesita? Me habría aliviado bastante ese domingo irme sin la pesadumbre que significa dejarla, que ya es lo suficientemente difícil. Y yo intento aliviarlo ofreciéndole mi ayuda en algún momento que lo necesite, y ella la acepta, ¿Para qué?, si sabe que no va a recurrir a mi...porque no lo va a necesitar.

Y a pesar de lo obvio, dudo, si de verdad piensa que se va a acordar de mi en algún tiempo, que tan culpable seré y que estará sientiendo, y me mato todos los días pensando en eso, que se ha convertido en mi gran duda existencial, para siempre llegar a la conclusión de que me da igual. De verdad he llegado al punto de que no me importa lo que sienta por mi. Después de todo lo único que me queda es agradecerle, hasta el día de hoy le da un motivo, no una meta ni objetivo, que ya los tengo, pero le da un motivo a estar vivo en este momento. Si el mundo no deja de girar porque no está, es sólo porque sigue en mi mente. Gracias a ella siento día a día lo que es amar de verdad, gracias a ella puedo seguir diciendo que soy feliz, y no lo niego, el despecho no hará que desmienta que sigo enamorado de ella, la vergüenza no logrará que diga que no la necesito, y no dejaré que el orgullo me impida admitir que es el amor de mi vida y que sigo a sus pies como antes, la quiero a morir.

domingo, 2 de mayo de 2010

Adiós mi amor...

Supongo que es el acto más masoquista de mi vida, pero al mismo tiempo uno de los más correctos. Ya tengo todo preparado para que no vuelvas a saber nada de mi, y no sabes como me duele...Esta vez es distinto a cuando terminaste conmigo y quise desaparecerte de mi vida, ahora yo voy a desaparecer de la tuya absolutamente, y no sólo voy a desaparecer de tu vida, sino que voy a desaparecer, literalmente...quemé cualquier cosa en la que dijera mi nombre, sé que suena exagerado, pero mi padre se va a morir y desde hace algún tiempo te estoy perdiendo, y hoy lo haré completamente, ya no me queda mucho que perder. Supongo que pasarás algunos días preguntándote donde me escondí antes de que leas esto, tal vez ni lo hagas, y quien sabe, tal vez hasta no deberías leerlo... Sé que tú vas a estar bien, tienes 13 años y no soy más que el segundo, casi el primero, aún te queda mucho, y por eso me voy tranquilo...Soy una de muchas etapas en tu vida, mi Albita. Perdón si en algún momento te prometí que no te dejaría, pero de verdad es para el bien de ambos, aunque no sé si lo entiendas ahora...la promesa que se mantiene y estoy seguro no podré romper, es que te amaré por siempre. Tal vez Luis tenía razón después de todo, no soy para ti y al final te terminé haciendo daño. Hubo bastantes dificultades, pero siempre pensé que si nos amábamos nada iba a importar. Y por supuesto que quiero estar contigo más que nada, eres mi única admiración, y eres lo único que necesito...así que es normal que se me haga doloroso seguir adelante, pero te amo, y no te vayas a sentir triste por mí, aunque parezca lo contrario, estoy bien...soy feliz simplemente haciéndolo, porque más que una promesa, más que un deber, capricho u obligación...amarte es un privilegio, el que me hace feliz, lo que me hace despertar alegre en las mañanas, soportar cualquier cosa, ver el lado optimista de todo, sentir que todo está bien en el mundo, sin ti voy a dejar de ser Maximiliano Sprem, porque perderé esa identidad y seré alguien nuevo que nadie conoce, pero sin amarte...no sería nada...
Te amo, mi princesa, y siempre lo serás, ya es hora de que dejes al bufón y encuentres al príncipe, no? xD, Sí, encuentra a aquel que si es para ti, aunque no te ame ni la mitad de lo que te ama este tipo...te aseguro que te amará lo suficiente para ser feliz, y lo más importante, hacerte feliz a ti mi amor...

sábado, 13 de marzo de 2010

Tres minutos.

Será difícil olvidar aquella madrugada en que la Tierra se movió, pero más inolvidable para mi serán los días siguientes...
Paseándote por calles que unas horas atrás eran una atracción precisamente por su antigüedad, ves que años, tal vez siglos de historia se ven reducidos en menos de tres minutos. Tres minutos. En tres minutos cientos de personas dejaron sus sueños sólo en el recuerdo de sus conocidos. En tres minutos años de esfuerzo quedaron en el suelo. En tres minutos.
Se dice que el país está impactado. Se dice que el mundo está impactado. Pero, ¿Por qué puedo contar con los dedos las personas que han visto lo que yo he visto?. No, no basta con leer el diario y ver un programa de televisión de 24 horas donde recauda una centésima parte de lo que se necesita para sentir de verdad los efectos de esos tres minutos.
Después de ver imágenes en el diario y televisión, son imágenes "fuertes"; un montón de pedazos de madera y cemento. Pero no es eso lo que realmente duele de esos tres minutos, eso lo que hay bajo esos pedazos de madera y cemento, una cama donde esa noche dormía una pareja de ancianos que habían vivido toda su vida en ese pequeño pueblo junto al mar, la muñeca de una niña que no podía dormir sin que su madre le leyera un cuento, los cuadernos del primogénito de la familia que sería el primero en estudiar, un tipo encontró una bandera chilena que debe haber estado entre los restos del último 18 de Septiembre, y se hizo famoso.
¿Qué hace una casa en medio de la playa? Pregúntele al mar. Yo sólo trato de ayudar a devolverla a su lugar. Pero, ¿Qué pasa cuando buscas escombros y encuentras otra cosa? Si, buscando escombros en aquella playa, vi una pequeña figura, ¿un perro? no, era un niño, mi primera impresión fue la de un niño inconsciente, su expresión daba la de alguien dormido, al acercarme me sentí aun más seguro de mi sospecha, la cual me alegraba profundamente, entre todo por fin me sentía haciendo algo bueno de verdad, ayudar a alguien, a un niño y su familia, pero al tocar su cara todo se vino abajo. Frío como el mar que estaba a mi lado. En este momento mi mente se llena de preguntas cada vez que lo recuerdo. Pero no en ese momento. Sólo sentí algo que pocas veces he sentido, no hice nada más que abrazarlo, y empecé a llorar.
Es extraño, no soy de llorar mucho, pero esta vez lo hice por alguien que ni siquiera conocía. Pero tenerlo entre mis brazos, saber que era un niño y que estaba muerto, me dolió tanto como cuando murió mi madre.
Obviamente me tuve que hacer cargo del hallazgo, y ahora convivo con la familia del niño, un pescador veterano, su señora, sus dos hijas y un yerno. Tres minutos se llevaron la alegría de la casa, Jorgito.
Esta es sólo una de las historias de la verdadera cara del terremoto, la cara que sólo los afectados conocen. Una cara que cuesta mostrar sólo con palabras, hay que vivirlo.